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Entender el lipedema

Lipedema, obesidad, celulitis o linfedema: ¿qué diferencias observar?

El lipedema es una acumulación desproporcionada y simétrica de tejido graso, muchas veces dolorosa al tacto, que en general respeta las manos y los pies y responde poco a la pérdida de peso. La obesidad es un exceso de grasa repartido por todo el cuerpo, que responde a la dieta y al ejercicio. El linfedema es una acumulación de líquido causada por una falla en el drenaje linfático, y suele afectar también los pies y las manos. La celulitis es un cambio en la textura de la piel, muy común y sin dolor. Estas condiciones pueden aparecer juntas, y distinguirlas es tarea de un profesional.

En resumen

  • Lipedema: grasa desproporcionada y simétrica, muchas veces dolorosa, que en general respeta manos y pies
  • Obesidad: grasa repartida por todo el cuerpo, que responde a la pérdida de peso
  • Linfedema: acumulación de líquido por una falla en el drenaje linfático, que también afecta pies y manos
  • Celulitis: textura de la piel, sin dolor
  • El lipedema y la obesidad pueden coexistir, y también el lipedema y el linfedema

Lipedema y obesidad

En la obesidad, la grasa se distribuye por todo el cuerpo, incluido el tronco, y en general disminuye de forma proporcional con la pérdida de peso. En el lipedema, la acumulación se concentra en caderas, piernas y a veces brazos (la parte baja del abdomen también puede verse afectada), muchas veces duele al tacto y cambia poco con dieta y ejercicio. Cuando la persona baja de peso, pierde más en el tronco, y la desproporción se vuelve todavía más visible.

Una no descarta la otra: la obesidad es una condición asociada frecuente. Tratar la obesidad reduce complicaciones metabólicas y puede aliviar síntomas, aunque el tejido del lipedema cambie poco.

Lipedema y linfedema

El linfedema es una acumulación de líquido causada por una falla en el drenaje del sistema linfático. A diferencia del lipedema, suele afectar también el pie y la mano.

Una señal usada en la evaluación es el signo de Stemmer: el profesional intenta pellizcar la piel del dorso del segundo dedo del pie. En el lipedema, en general se puede pellizcar. Cuando no se puede, es una señal de linfedema, pero lo contrario no vale: el linfedema puede existir aunque la piel se pueda pellizcar, y por eso la evaluación no se queda en esta prueba.

Lipedema y celulitis

La celulitis es un cambio en la textura de la piel, con hoyuelos y aspecto de piel de naranja, reportado en el 80% al 90% de las mujeres después de la pubertad. No causa dolor ni un aumento de volumen desproporcionado.

Cuando las condiciones se suman

Con el tiempo, algunas personas con lipedema también pueden desarrollar un compromiso linfático, una condición llamada lipolinfedema. La obesidad asociada también es frecuente. Por eso la evaluación mira el conjunto, no una sola característica.

Lo que se sabe y lo que todavía no se sabe

Lo que se sabe

  • Cómo se distribuye el volumen, la simetría, el dolor y si hay compromiso de manos y pies ayudan a distinguir las condiciones
  • Estas condiciones pueden coexistir en la misma persona

Lo que todavía no se sabe

  • No existe un único estudio que separe con seguridad el lipedema de la obesidad
  • No hay forma de prever quién con lipedema va a desarrollar compromiso linfático

Cuándo buscar atención profesional

  • Si no sabes bien qué condición explica lo que sientes
  • Si la hinchazón empezó a afectar los pies o las manos, o se volvió mayor de un lado
  • Con urgencia, si solo una pierna se hincha y duele, o si tus piernas se ponen rojas, calientes y dolorosas junto con síntomas parecidos a los de una gripe: puede ser un coágulo (trombosis) o una infección

Preguntas frecuentes

¿Puedo tener lipedema y obesidad al mismo tiempo?+

Sí, y es común. Por eso el diagnóstico considera cómo se distribuye el volumen y los síntomas, no solo el peso.

¿El lipedema se convierte en linfedema?+

En algunas personas, con el tiempo, puede aparecer un compromiso linfático asociado. No les pasa a todas, y el seguimiento regular ayuda a notar los cambios.

Fuentes